Editorial publicado en la revista Carreteras – n潞 178 – Julio/Agosto de 2011
Las crisis tienen muchas secuelas adem谩s de las econ贸micas y sociales, tan conocidas y vividas por la sociedad espa帽ola durante estos 煤ltimos a帽os; y quiz谩s sean las ideol贸gicas y psicol贸gicas las m谩s peligrosas a largo plazo.
聽Una de estas secuelas es el cuestionamiento sistem谩tico de todo lo realizado antes, las dudas sobre la historia reciente. Esto no es, en principio, negativo, pero se corre el peligro de que se convierta en un error cuando el diagn贸stico est谩 condicionado por las circunstancias. Como ahora no tenemos dinero, podemos llegar a pensar que antes gast谩bamos alegremente y que una prueba de esa alegr铆a era la magnificencia de nuestras infraestructuras. Hay pocas dudas sobre la relevancia que ha tenido la inversi贸n en infraestructuras de transportes en nuestro pa铆s en los 煤ltimos veinticinco a帽os, pero podemos equivocarnos al determinar el origen de esta elevada concentraci贸n de recursos econ贸micos.